La muestra reúne una selección de obras recientes que profundizan en el universo visual del artista, imágenes que impactan por su crudeza y lirismo, muchas veces atravesadas por temas como la violencia, el poder, la fragilidad del cuerpo humano, la memoria histórica y la dimensión simbólica del dolor. Una pintura que conjuga las marcas del pasado y del presente a través de un lenguaje visual visceral y profundamente poético.
A diferencia del surrealismo clásico, cuyo objetivo consistía en liberar el inconsciente mediante técnicas automáticas, exploraciones psicoanalíticas o gestos de subversión política y moral, el Nuevo Surrealismo se caracteriza por una relectura más crítica, matizada y multidisciplinaria de lo irracional. Esta relectura no se apoya en una doctrina programática ni en una estética uniforme, sino en un conjunto de afinidades electivas que privilegian la ambigüedad, la visualidad simbólica, la construcción de atmósferas enrarecidas y la irrupción de lo extraño dentro de lo familiar.
